Dicho de un modo breve, el Paddock Paradise es un sistema de estabulación exterior para caballos que trata de ofrecerle a los animales un entorno lo más parecido posible a su hábitat natural, incentivando la movilidad, la exploración del terreno, la alimentación pausada y las relaciones con otros caballos.

Dos caballos en la nieve

Se promueve así un estado de salud física, mental y emocional que favorece al animal por encima de la comodidad humana. Y de paso es una manera segura de tener a tu caballo en libertad.

¿Por qué se crea el Paddock Paradise?

El caballo lleva miles de años junto al ser humano. Conforme la humanidad evolucionó y se hizo sedentaria, construyendo ciudades y villas, el caballo demostró su potencial y enorme utilidad como animal de trabajo y como medio de transporte.

Pero para poder gestionar mejor su uso, el caballo no podía permanecer suelto en grandes praderas con libre movilidad. Eso complicaba mucho su manejo.

Y por eso se optó por la estabulación. En un establo los animales permanecen en estancias, generalmente individuales, donde son alimentados, descansan, se mantienen limpios, comen justo lo que necesitan, y están siempre listos para el trabajo, a cualquier hora.

Es cómodo para los humanos.

Pero no permite al caballo desarrollar ninguno de sus patrones de conducta como especie. Y la consecuencia inmediata de esto es que aparecen las alteraciones de conducta.

Desde situaciones simples como que no acepten la cabezada o la silla, hasta problemas complejos como estereotipias  o actitudes de agresión, los caballos mantenidos en espacios reducidos y aislados ven forzada su naturaleza.

Una vez el caballo se convierte en un animal para deporte o actividades de ocio, perdiendo el trabajo y el transporte casi todo su protagonismo, las alteraciones de la conducta empiezan a ser preocupantes, ya que pueden dañar a terceros o afectar a la salud del propio animal.

Y se empieza a pensar que el sistema de estabulación en realidad ya no es tan necesario.

Así que optar por agrupar a los caballos en espacios amplios donde puedan moverse libremente, relacionarse con otros caballos, descansar como y cuanto deseen y realizar sus conductas típicas de alimentación, juego, descanso, acicalamiento, etc. redunda en un gran beneficio, tanto para los animales como para las personas que disfrutan de su compañía y del deporte con estos maravillosos animales.

Dado que actualmente es sencillo delimitar espacios más o menos amplios para mantener a los caballos seguros en su interior, esta opción es la ideal para reducir e incluso eliminar muchos de los problemas de conducta debidos al estrés y aburrimiento que implican la estancia continuada en boxes.

Sin embargo, si nos fijamos en el entorno natural de los caballos de hace miles de años, nos damos cuenta de que las praderas muy verdes y exuberantes, ricas en pasto y de suelos blandos no son lo más adecuado.

Y es que el caballo inicialmente desarrollaba su existencia en entornos más duros y pedregosos, no tan abundantes en recursos, lo que le obligaba a desplazarse a diario durante 20 kms o más para conseguir suficiente comida (y agua).

Eso implicaba que los cascos se mantenían solos en perfecto estado.

Y que había un equilibrio entre la comida ingerida y la actividad realizada.

¿Quién inventó el sistema de Paddock Paradise?

El sistema de Paddock Paradise se ideó para los caballos que actualmente están en boxes y cuyos propietarios desean un mejor manejo que redunde en su bienestar físico y emocional.

También es muy adecuado para los animales que se encuentran en praderas demasiado ricas en nutrientes y con suelos muy blandos, lo que produce exceso de peso, alteraciones en los cascos y escaso desgaste de los mismos,

La filosofía básica fue creada por Jaime Jackson, que actualmente lleva años difundiéndola por el mundo y aplicándola a todo tipo de instalaciones equinas.

Jackson pudo apreciar que los caballos salvajes no tienen problemas de cascos, ni sufren cólicos ni trastornos de la alimentación. También viven más años y no manifiestan estereotipias ni vicios.

Es por ello que decide adaptar el entorno disponible para los caballos tratando de aproximarlo lo máximo posible a su hábitat natural, que se corresponde con un hábitat de estepa semidesértica.

Así el animal puede recuperar sus costumbres y manifestar sin restricciones sus conductas naturales.

El Padock Paradise está pensado para promover el movimiento del caballo por zonas determinadas, de tal manera que evita el sedentarismo y la comodidad de los prados con exceso de pasto.

Permite además que el animal tenga una mejor salud en los cascos, ya que se favorece la creación de espacios con suelos irregulares y de diferentes texturas.

Se estimula la curiosidad y la actividad de búsqueda, ya que los recursos no están disponibles en grandes cantidades a sus pies, sino que debe encontrarlos a lo largo de los recorridos prefijados.

En resumen, un sistema de PP intenta emular, en cualquier terreno donde vayamos a alojar a los caballos, un espacio lo más similar posible a lo que se encontrarían los caballos salvajes en su hábitat natural.

¿Y cómo es un Paddok Paradise?

En el Paddok Paradise se añade al entorno disponible para los animales elementos que lo aproximen al hábitat natural.

Terreno con texturas

Hay que colocar diferentes zonas con grava, arena, piedras y troncos, en resumen, distintos materiales por los que el caballo va a transitar, permitiendo así mantener una mejor salud de los cascos (los caballos mantenidos en este sistema suelen estar descalzos).

Los materiales se colocan además de tal modo que supongan obstáculos físicos a superar, favoreciendo así la coordinación de las extremidades y permitiendo mantener en buena forma músculos y tendones.

Y siempre deben incluir una zona amplia con arena fina, donde los caballos querrán revolcarse de modo natural. Esta actividad ayuda a mantener el pelaje limpio y saneado.

Tracks                                      

O pistas.

El terreno disponible se valla delimitando pasillos por los que los animales pueden caminar.

Estos pasillos deben contar con ensanchamientos para que tengan espacio para relacionarse entre ellos, revolcarse en el suelo, descansar, etc.

Se pueden delimitar las pistas con vallas, o para economizar y facilitar su colocación, se instalan postes de plástico y cable de pastor eléctrico, que es rápido de instalar y se adapta fácilmente a cualquier terreno.

El constante paso de los animales por estas pistas prefijadas endurece el terreno, lo cual redunda en un beneficio añadido para los cascos

También se elimina el pasto abundante rico en hidratos de carbono, lo que obliga al caballo a moverse para buscar los puntos de comida establecidos por sus cuidadores.

Se reduce además el riesgo de infosura por el consumo de este tipo de hierba fresca en grandes cantidades.

Aunque también hay quien acelera el proceso eliminando directamente la hierba, es otra opción.

Idealmente las pistas deben incluir desniveles que permitan trabajar distintos grupos de músculos de modo rutinario, y mantener una buena elasticidad de tendones y ligamentos.

Y cuando ello sea posible, deben incorporarse al trazado zonas arboladas o boscosas, para facilitar la selección del caballo de zonas de descanso adecuadas según el clima, donde él se sienta más cómodo en cada momento.

En su defecto deben incorporarse refugios artificiales que permitan a los animales guarecerse del sol, la lluvia, la nieve o el viento intenso.

Puntos de alimentación

La comida, basada sobre todo en forraje de alta calidad, se distribuye en pequeñas cantidades a lo largo de los tracks.

De este modo los animales deben buscar esta comida, y al mismo tiempo todos pueden comer sin competir por un solo punto de alimentación.

Aquí lo ideal es usar redes de Slow feed, o alimentación lenta. Estas redes permiten colocar forraje en su interior, y pueden ser fácilmente colgadas en distintos puntos.

Red para heno caballos

Con estas redes evitamos que los caballos más glotones consuman la comida demasiado deprisa, con todos los problemas que eso conlleva. Además no dejarán a los demás sin alimento.

El comer lentamente, masticando cada bocado y tomándose su tiempo para “atrapar” el siguiente, es lo que se conoce como Slow Feed. Es una pauta importante en este sistema de manejo equino.

Además, y esto es muy relevante, las redes de alimentación evitan un gran desperdicio de heno. Si el heno es simplemente colocado en el suelo, los caballos lo esparcen, rebuscan en él, lo pisotean y lo manchan, con lo que luego una importante cantidad ya no la comen.

El viento también puede esparcirlo por grandes espacios, con lo que se pierde.

Esto resulta en un gran gasto innecesario en forraje. Con una red de alimentación, además de estar más entretenidos y comer relajadamente, no se desperdicia nada.

Otro aspecto muy ventajoso de alimentar de este modo es que los caballos disponen de comida en pequeñas cantidades durante 24 horas al día, en lugar de consumir grandes cantidades de alimento dos o tres veces diarias, como ocurre en estabulaciones cerradas.

El sistema digestivo del caballo y todos sus patrones etológicos de alimentación están orientados para la primera manera, y la segunda suele ser la razón de muchos de los problemas de salud del caballo en relación con el aparato digestivo.

Puntos de agua y sal

Separados lo máximo posible de los puntos de alimentación. Así el caballo ve necesario desplazarse de un lado a otro para obtener los recursos que necesita, y utiliza las pistas o tracks para ello.

El agua idealmente se colocaría utilizando charcas o cursos de agua naturales del terreno. Si no existen, se puede fabricar un estanque artificial donde los animales puedan entrar y bañarse, así como revolcarse en el barro que se forma en las orillas.

Si esto resultara imposible, habría que optar por instalar un abrevadero, aunque esto limitaría la conducta natural del baño, muy practicada durante el verano para aliviarse del calor y los insectos.

Ventajas del Paddock Paradise

Debido a que muchos de los problemas de salud y comportamiento de los caballos hoy en día se deben al sistema de estabulación cerrado y al manejo que se realiza en el mismo de modo cotidiano, podemos decir que el sistema de Paddock Paradise aporte un gran número de ventajas.

Destacamos las principales:

Prevención y cura de laminitis/infosuras.

Mejora en la salud de los cascos, que sufren desgaste natural (reduciendo drásticamente el mantenimiento podal)

Prevención de los cólicos y otras alteraciones digestivas.

Prevención y corrección de vicios de cuadra, estereotipias, conductas de agresión, estrés….

Prevención de lesiones musculoesqueléticas y cojeras.

Mejor disposición del animal para el trabajo.

Mejor control del peso de los animales.

Como inconveniente puede citarse la necesidad de disponer de un amplio espacio por animal, ya que se necesita un mínimo de media hectárea (cinco mil metros cuadrados) por caballo para poder organizar correctamente un sistema de Paddok Paradise.

Si quieres ampliar tus conocimientos sobre este tema, y tener más ideas sobre cómo organizar un sistema de Paddock Paradise para tu caballo, puedes leer el libro escrito por Jaime Jackson.

En él condensa toda la teoría de este modo de estabulación natural, y contiene muchos ejemplos de PP reales, muy útiles para comprender mejor el concepto y ayudarte a crear tu propio Padock Paradise: