Mi caballo tiene un vicio de cuadra

Es un problema común, se dice que muchos caballos tienen «manías» o vicios de cuadra, y es rara la hípica en la que no se ve a varios animales que presentan comportamientos anormales, repetitivos y muy llamativos para cualquiera que pase por allí.

¿Crees que tu caballo tiene un vicio de cuadra?. En este artículo te explicamos qué son exactamente y qué puedes hacer para corregirlos.

¿Qué es un vicio de cuadra?

Los vicios de cuadra son conductas que presentan con frecuencia los caballos que pasan mucho tiempo estabulados, y se caracterizan por ser repetitivas y sin objetivo aparente. El nombre técnico de estas conductas es estereotipia, y refleja un problema de adaptación del animal a su entorno o manejo.

Lo que siempre debes tener presente cuando intentas corregir una estereotipia es que hay muchos factores influyendo en su presentación, y que  solo está en tu mano modificar algunos de dichos factores.

Por esta razón los vicios de cuadra son muy difíciles de eliminar, sobre todo si llevan mucho tiempo manifestándose.

Date cuenta de que en realidad una estereotipia no es exactamente una manifestación de aburrimiento, como habitualmente se piensa. Un caballo aburrido ensayará conductas extrañas o molestas, pero tienen una finalidad concreta, pueden interrumpirse fácilmente, y se corrigen aun más fácilmente dándole actividades alternativas para hacer en el box.

Con las estereotipias las cosas no son en absoluto fáciles.

Entre esos factores destaca la tendencia genética a la aparición de esas conductas como modo de manifestar estrés o mala adaptación al entorno o manejos inadecuados.

Por ejemplo el caballo árabe está más representado entre las razas que dan vueltas en el box.

También es muy importante el modo de crianza los primeros meses de vida, especialmente el momento y modo de destete.

Los vicios de cuadra orales tienden a manifestarse ya en esos primeros meses de vida por una mala adaptación en esta fase. Y seguramente este periodo de la vida de tu caballo no ha estado en tu mano y no puedes cambiarlo.

En cualquier caso, el manejo de los vicios de cuadra pasa por realizar lo que se conoce como enriquecimiento ambiental, que es básicamente dar facilidades al animal para que pueda realizar conductas normales  y necesarias para un caballo.

Idealmente, esto implica acceso a prado y contacto con sus congéneres. Cuando esto no es posible, hay que centrarse en realizar mejoras en la estabulación para que pueda relacionarse con otros caballos y llevar a cabo ciertas conductas de alimentación propias de la especie.

Si quieres profundizar en el conocimiento sobre el comportamiento de este apasionante animal, puedes leer este libro.

¿Qué vicios de cuadra hay?

Existen muchos tipos de conductas encuadradas dentro de la categoría de estereotipias o vicios de cuadra. Aquí te detallamos las más corrientes:

Tragar aire

El caballo abre y cierra la boca sin parar con el cuello algo estirado, atrapando aire entre sus labios y tragándolo, literalmente.

 

Morder/lamer madera

Las puertas de los boxes y la mayor parte de la cuadra suelen ser de madera, por lo que hay caballos que mordisquean incesantemente marcos y puertas, sacando astillas, que a veces ingieren, con riesgo de obstrucción. También pueden lamer constantemente estas superficies u otras como las paredes.

Morder/lamer barrotes

Hay puertas de establos que están hechas de barrones de metal. Y hay caballos que mordisquean el metal, o sujetan el barrote en la boca y suben y bajan la boca por ese barrote sin parar.

Tiro del oso

O baile del oso, o balanceo del oso. Es una estereotipia muy corriente. El caballo que la realiza mueve la cabeza a derecha e izquierda, en balanceo, llegando a menudo a cambiar el peso de una extremidad delantera a otra, aumentando el rango de dicho balanceo.

Podemos incluir aquí otra variante en la que el caballo sube y baja la cabeza sin parar, aunque no oscile con el cuerpo.

Giros constantes en el box

Es habitual el caballo que se desplaza dentro de su cuadra dando vueltas y más vueltas, y como el espacio es reducido, las vueltas son más bien giros sobre un reducido eje.

Piafar

O golpear el suelo con una mano, una y otra vez.

Golpear las puertas

Es habitual en muchos establos que varios animales golpeen con sus patas e incluso coceen las puertas en momentos de cierta excitación, como cuando se sirve el grano.

Aquí tienes un ejemplo de varios de los vicios que te hemos explicado:

 

 

 

¿A qué se deben los vicios de cuadra?

Como te contamos aquí, los caballos tienen un estilo de vida propio, en el que los animales forman grupos que se desplazan constantemente por terrenos amplios comiendo aquí y allá durante la mayor parte del día, dedicando el resto del tiempo a dormir o relacionarse socialmente con otros caballos.

El sistema de estabulación más habitual en la actualidad es cómodo para las personas, y permite un mejor manejo y un control sobre la ración que consume cada caballo, así como mantener limpios a los animales,  entre otras cuestiones.

Sin embargo, este tipo de manejo solo es positivo para el ser humano.

En lo que al caballo se refiere, anula prácticamente toda posibilidad de desarrollar todas sus conductas naturales tanto de búsqueda e ingesta de alimento como de relación social y de locomoción y desplazamiento.

Así que tras un tiempo con sus comportamientos innatos bloqueados, puede que el animal se resigne y simplemente permanezca pasivo o puede que no sea capaz de gestionar la situación y busque válvulas de escape (inconsciente, no es algo que el caballo decida hacer), igual que una persona nerviosa puede morderse las uñas hasta hacerse daño o un niño asustado puede balancearse en una silla o canturrear.

Y es entonces cuando aparecen las estereotipias. Que surjan unas u otras dependerá de muchos factores, como qué tipo de actividad «interrumpida» frustre más a un caballo en concreto, o qué conducta esté siendo menos compensada.

También existe una predisposición genética a gestionar el estrés y responder ante él de un modo u otro.

Y no es raro que un mismo animal presente más de una estereotipia.

Las causas más comunes para presentar un vicio de cuadra son:

  • Estrés mal gestionado o situación de conflicto
  • Falta de movilidad
  • Falta de estímulos ambientales (entorno estático y nada cambiante)
  • Aislamiento social (ver a otros caballos ayuda pero no basta, es necesario contacto físico)
  • Dolor o miedo

Por lo tanto, los caballos mantenidos en grupos, en espacios amplios, rara vez presentan este tipo de problemas.

A menos que hayan afianzado la conducta previamente en estabulación, y tras dejarle acceso a prado con intención de corregirla, ésta no desaparezca o tarde muchos meses en reducirse.

Y es que la realización de este tipo de conductas busca una salida emocional a una situación, entorno o sistema de manejo que el caballo no puede enfrentar de otro modo. Y esa salida conlleva una especie de abstración del ambiente: se concentra tanto en realizar su  vicio que con el tiempo pierde el contacto con el exterior.

Esto implica cambios a nivel bioquímico en el cerebro, que es lo que hace que una vez retirada la causa (pongamos el aislamiento), el animal sigue persistiendo en el vicio de repetir una acción aparentemente inútil. El cambio cerebral operado no revierte fácilmente.

Como ejemplo tenemos la historia del rinoceronte Rómulo.

Este rinoceronte pasó muchos años en cautividad, primero en un circo, y después en un reducida jaula de 18 metros de lado a lado, para entretenimiento del público de las instalaciones donde vivía.

Siendo el rinoceronte un animal habituado a recorrer grandes distancias en llanuras africanas o asiáticas, el confinamiento le superó. Y eso que este ejemplar nació en cautividad. Así que empezó a dar vueltas en círculos de modo constante. Y esos círculos tenían 14 metros de diámetro. El tamaño justo para no tropezar con las paredes.

Finalmente el animal fue rescatado de su encierro y llevado a un zoológico con instalaciones amplias y más rinocerontes. Sin paredes.

Y sin embargo, varios meses después, este rinoceronte seguía caminando en círculos. ¿Adivinas de qué tamaño?. Exacto, 14 metros de diámetro. Tenía mucho más espacio para recorrer, sitios nuevos para explorar, otros congéneres con los que relacionarse, pero todo lo que hacía mientras estaba despierto era caminar en círculos de 14 metros de diámetro.

No era consciente de que el entorno había cambiado, en su cerebro se ha quedado grabada esa conducta como la única posible, y no es fácil revertir eso una  vez se ha afianzado.

Aunque parece que tras dos años de trabajo, sus cuidadores han conseguido recuperarlo, 🙂

Ahora traslada esto a un caballo que pasa muchas horas (a veces días) en un habitáculo reducido, con escaso o nulo contacto con sus compañeros, con la comida reducida a dos tomas diarias a menudo de consumo rápido, y entenderás porqué es tan fácil que en cada instalación hípica haya unos cuantos animales que presentan una o varias estereotipias. O «vicios de cuadra».

La impaciencia por una rápida desaparición de un problema que puede llevar meses o años manifestándose, el empleo de medidas que bloquean la conducta sin darle una verdadera solución o directamente la aplicación de castigos para que la conducta desaparezca no solo no ayudan sino que pueden agravar el estado mental del caballo, afianzando la estereotipia, haciendo que cambie una por otra, o provocando que el animal empiece a manifestar conductas de agresión.

¿Cómo eliminar los vicios de cuadra?

¿Y entonces qué opciones hay si tu caballo presenta uno o varios de estos problemas?.

Lógicamente la situación ideal es no dar pie a que se presente un vicio de cuadra, o atajar rápidamente el problema en cuanto se empiece a observar su presencia.

Mantener a tu caballo en estado de libertad en un prado con otros animales todo o la mayor parte del día es una gran prevención.

Si se lleva mal con otros caballos, puede estar acompañado por una cabra, un perro grande u otra especie que también sea social.

Si el problema lleva tiempo asentado, pasarlo a un régimen de libertad en prado es ya un gran avance. Que el vicio no desaparezca en un plazo corto no es excusa para no darle oportunidad de desarrollar conductas normales y mejorar su bienestar general.

Pero si esto no es posible y debe permanecer en el box la mayor parte del tiempo, hay que plantear otras estrategias.

Aunque se puede optar por la solución fácil (bloquear la realización de la conducta) amparándose en el posible daño que el animal se causará si la continúa realizando (o en que molesta), esa estrategia no debería ser considerada como definitiva.

Con ello no buscamos el bienestar del animal, sino el de las personas que se sienten molestas o incómodas al observar la estereotipia o tener que corregir los destrozos causados por el caballo o las lesiones o patologías que se autoinflinge.

Puesto que son indicadores de un malestar físico o mental, hay que centrarse en ésto para lograr que el caballo recupere el equilibrio y no tenga la necesidad de realizar estereotipias.

Dado que el vicio de cuadra es una válvula de escape emocional, bloquearlo aumentará notablemente los niveles de estrés y la sensación de descontrol y angustia del caballo, por lo que aun cuando las medidas no corrijan el problema, es preferible aplicarlas y dejar que lo siga manifestando antes que interrumpir la conducta viciada.

Si partimos del conocimiento de los patrones de conducta normales en un caballo, y de cómo la estabulación interfiere en el desarrollo de estos patrones, ya podemos diseñar un plan para ayudar al animal a mejorar o eliminar el vicio de cuadra.

Es conveniente realizar una actuación a nivel global, ya que todas las medidas que vayan encaminadas a mejorar el bienestar del caballo supondrán una pequeña mejora en su estado emocional, y van sumando.

Es decir, si tu caballo tiene una estereotipia relacionada con los hábitos alimenticios, no te centres solo en mejorar ese aspecto, intenta mejorar también los relativos a la movilidad y las relaciones sociales.

Así que para facilitar la comprensión, dividimos los vicios de cuadra en tres grupos según la posible raíz del problema (un solo vicio puede encajar en más de una), pero haz un esfuerzo por realizar una intervención global.

Limitación de movilidad

Un caballo que pasa la mayor parte del tiempo confinado no puede moverse libremente según sus necesidades. Las clases de equitación no terminan de contar como «ejercicio», ya que aunque liberan energía al moverse, solo caminan en círculos sin realizar ninguna actividad libre, ni relacionarse con otros caballos, y se mueven exclusivamente en función de las indicaciones del jinete, no en base a sus propias necesidades de movimiento.

Además, las clases en sí mismas añaden estrés al animal, sobre todo si es montado por principiantes que exigen mucho pero sin conocimiento, dando indicaciones confusas y contradictorias constantemente.

Así que el caballo se «refugia» en ciertas estereotipias para dar salida a la frustración de su necesidad de moverse libremente.

Girar constantemente en el box

En este vicio vemos al caballo dar vueltas ocupando todo el espacio disponible, que suele ser poco. Por lo tanto, hace círculos. Puede llegar a agotarse, y terminar padeciendo lesiones de columna por la incurvación sostenida durante horas.

Se asocia a un confinamiento prolongado y falta de ejercicio. Aunque también parece tener una importante relación con la falta de contacto social.

Es difícil de corregir, por lo que lo ideal es prevenir su aparición realizando trabajo regular con el animal, e idealmente, dándole acceso a espacio amplio. Otra opción (no muy recomendable) es restringir aun más su movilidad para impedirle dar vueltas.

Se ha observado mejorías importantes en muchos casos permitiendo contacto visual con otros caballos en el establo eliminando puertas, reduciendo la altura de las paredes entre boxes, etc.

Algo tan sencillo como eliminar las puertas de los boxes y cambiarlas por cadenas suele suponer una gran mejora en las conductas de los animales allí alojados.

Golpear puertas

Suele relacionarse con la falta de movilidad, y a veces con un desequilibrio entre la energía proporcionada por la dieta y el ejercicio realizado.

El caballo golpea las puertas o las paredes con los cascos, pudiendo lesionarse.

La solución fácil es acolchar con caucho las superficies afectadas.

La «difícil», revisar la carga energética de la dieta para bajarla si es preciso, o subir el grado de actividad física diario del caballo. Y lógicamente, darle salida al prado a diario.

Balanceo

Al presentar este vicio, el caballo carga el peso en una y otra mano alternativamente, como si intentara caminar. Puede llegar a hacerlo durante horas, por lo que existe riesgo físico de lesiones en el animal.

Algunos comen menos y empiezan a adelgazar.

Este problema también se puede clasificar como un vicio asociado a alteración en los hábitos alimenticios.

Es más habitual en caballos de trabajo que han sido estabulados por un largo tiempo, por ejemplo por enfermedad.

Lucy Rees lo equipara al movimiento natural del caballo mientras pasta, que con la cabeza pegada al suelo avanza una mano, mordisquea hierba, avanza otra mano, mordisquea, avanza la primera mano……

Pero en la cuadra no pueden llevar a cabo esta conducta ni siquiera al alimentarse.

La solución fácil es atar al caballo con riendas cruzadas que impidan el balanceo.

La solución etológica es darle acceso a prado o modo de pasto similar al natural (mediante tomas frecuentes de heno con redes  o dispensadores en varias partes del box), para que pueda moverse de una manera más natural.

Bola dispensadora de heno para caballos

Relaciones sociales

El caballo es una animal gregario y social. Está preparado para convivir en grupo y relacionarse con sus congéneres. El vivir en grupo le da además seguridad frente a los depredadores, por lo que es importante para su supervivencia como individuo.

El permanecer mucho tiempo encerrado en un box implica estar aislado de los demás caballos. Que haya puertas partidas y pueda ver a otros caballos es una pequeña ayuda, pero aun tiene muy limitada su capacidad de comunicación, ya que no puede ver todo el cuerpo de los otros animales, ni establecer contacto físico con ellos, ni olerles, realizar rituales de acicalamiento, juegos ni cualquier actividad que implique libertad de movimientos.

Los comportamientos molestos destinados a la llamada de atención fácilmente aparecen cuando mantenemos al caballo aislado mucho tiempo. Estas conductas no son en sí mismas estereotipias, aun cuando sean repetitivas, sencillamente porque persiguen un fin claro (atraer la atención y lograr contacto social) y porque se pueden interrumpir fácilmente en cuanto logran su finalidad, ya que se trata de una acción voluntaria por parte del caballo, mientras que una estereotipia genera una abstracción del entorno que hace difícil su interrupción.

Golpear suelo con las manos – piafar-

Esta estereotipia puede encuadrarse también en las debidas a la modificación de hábitos alimenticios.

En este problema el caballo golpea con fuerza el suelo con un casco, a veces durante periodos de tiempo prolongados. Es una señal de frustración. Si se repite con frecuencia puede provocar lesiones en el casco y articulaciones próximas, sobre todo en suelos de hormigón.

La solución sencilla es colocar un suelo de caucho a los animales que presenten esta conducta. Seguirán haciéndolo pero se reduce el riesgo de lesiones.

La solución etológica implica tratar de encontrar el detonante, la situación que está frustrando al animal.

Dado que en general aparece en animales que pasan mucho tiempo en la cuadra, aislados, puede ser que necesite espacio o contacto con otros animales (o las dos cosas), por lo que darle acceso a prado puede solucionar el problema.

Baile del oso

O tiro del oso. El caballo oscila la cabeza a derecha e izquierda repetitivamente.

Suele aparecer con más frecuencia en animales aislados que no pueden ver ni contactar con otros. Igualmente el suministrar alimento solo una o dos veces al día puede predisponer a este problema.

La solución sencilla es instalar puertas con la parte superior en V si lo hacen cuando tienen la puerta abierta y miran al exterior.

Si lo hacen dentro de la cuadra, un amarre con ronzales a ambos lados de la cabeza puede impedir el movimiento.

Y la solución etológica pasa por dar acceso a espacios abiertos donde el caballo pueda moverse y relacionarse con otros caballos.

En caso de no poder dar acceso a espacios abiertos con otros animales, el cambiar las puertas por cadenas para que el caballo pueda ver a los caballos vecinos, bajar las paredes de los boxes para permitir el contacto con otros caballos y/o introducir otro animal social en el mismo  box son medidas que reducirán la presentación de este problema.

Establo con paredes bajas

En esta cuadra todos los caballos pueden ver lo que ocurre y mantener contacto con otros caballos vecinos

Otra cosa que también parece ayudar es introducir un espejo en el box donde el caballo pueda verse (no porque se reconozca sino porque da sensación de compañía).

Modificación de hábitos alimenticios

En una cuadra el alimento naturalmente ingerido por el caballo se modifica y pasa a ser más energético, concentrado y racionado, a menudo en dos tomas al día.

En consecuencia, el animal  apenas le dedica un rato al día a una actividad que en su vida en libertad consume unas 18 horas diarias.

Esto implica por un lado una acumulación de energía, y por otro, una frustración al no poder realizar los movimientos de desplazamiento, búsqueda y selección de pastos que haría de tener la oportunidad.

El caballo tiende por tanto a manifestar vicios de cuadra relacionados con la boca.

Tragar aire

Al tragar aire insistentemente puede aumentarse el riesgo de cólicos. Por lo tanto es habitual querer detener este vicio.

Parece que la incidencia de este problema es mayor en caballos alimentados sobre todo a base de concentrado, especialmente en los primeros meses de vida.

La solución sencilla es colocar un collar diseñado para impedir que el caballo pueda tragar aire. Aunque eso no resuelve la causa, por lo que es posible que empiece a manifestar otras estereotipias diferentes.

También hay estudios que indican un aumento en la frecuencia de esta estereotipia una vez que se retira el collar.

La complicada, si no es factible dejarle salir al pasto, pasaría por administrar la comida en el mayor número de tomas posible, con distribución por distintos lugares del box y empleando dispositivos que hagan que el caballo tenga que esforzarse un poco, como redes para heno, pelotas dispensadoras de heno y grano, etc.

Y replantear la ración para valorar si un aumento en el volumen de la misma mejora el problema.

Morder barrotes

Si el caballo muerde o lame los barrotes, o las paredes y  otras superficies de la cuadra, en principio no es especialmente perjudicial, excepto si realmente mordisquea de modo constante, ya que puede sufrir un desgaste anormal y excesivo de los dientes que terminaría perjudicándole.

Lo primero sería revisar su boca, por si presenta alguna patología en los dientes que le lleve a mordisquear materiales en un intento de aliviar dolor.

Si la boca está bien, la solución fácil pasa por mantener abierta la parte de la puerta que tiene barrotes, y pintar con alguna sustancia amargante las demás superficies. También puedes ponerle un bozal a tu caballo si  muerde los barrotes.

La complicada es similar a la que indicamos para tragar aire.

Morder madera

Esta conducta aparece también en caballos en libertad, por lo que habría que valorar hasta qué punto es una estereotipia real.

Hay quien sugiere que puede ser un indicador de falta de fibra, ya que se ve más en caballos alimentados con una gran concentración de proteínas. Y para subir la proteína hay que bajar la fibra.

Por lo tanto, añadir a la dieta una buena cantidad de volumen fibroso puede corregir el problema.

La solución fácil es pintar las superficies de madera con creosota o usar un bozal para caballos.

Y la solución complicada, además de añadir volumen a la dieta, es igual que para tragar aire.

Dolor o miedo

El dolor o miedo crónicos, de intensidad baja o media pero sostenidos en el tiempo, pueden desembocar en la realización de estereotipias de evitación (intentos de huir), de frustración (golpes y piafar) o de mordisqueo de materiales.

Ante un vicio de cuadra no hay que dar por sentado que un caballo con buen apetito y un aspecto saludable está perfectamente. Dolor en la boca, en el apartado digestivo (gases, úlceras), en la columna…. pueden desembocar en conductas inadecuadas, entre ellas la aparición de vicios de cuadra.

Aquí habría que destacar cualquier estereotipia que tenga relación con movimientos repetitivos en la boca: los lengüeteos, mordisquear materiales duros y otros similares pueden  indicar una patología oral.

También hay que considerar que la alimentación rica en concentrado aumenta la acidez estomacal, lo que facilita la aparición de úlceras digestivas, que son dolorosas.

Esto se debe a que con este tipo de dieta la producción de saliva es menor, y la saliva actúa como regulador de la acidez del estómago.

Ese dolor crónico se puede manifestar en forma de estereotipias. Aumentar el volumen de forraje y administrar antiácidos puede mejorar la conducta.

 

Como verás, existen muchos vicios de cuadra, y no los hemos descrito todos. Pero en cualquier caso lo que significan es que el caballo tiene un serio problema de adaptación al entorno, al manejo, al modo de alimentación o a todo a la vez.

Por lo tanto, salvo que se trate de una medida temporal, los parches no serán útiles para verdaderamente resolver el problema. Tan solo lo maquillarán para que no se vea, pero el estrés y el malestar emocional seguirán ahí (de hecho seguramente empeoren).

Así que trata de proporcionar, si no todo el tiempo, si una parte del día, un manejo con acceso a exterior y en contacto con otros caballos (o al menos con otros animales sociales). De ese modo tu caballo podrá realizar sus patrones de conducta normales, imprescindible para lograr un equilibrio mental y un mejor modo de gestionar el estrés.

Si el vicio no desaparece a las pocas semanas de sacarlo del box, dale más tiempo o plantéate revisar a fondo su salud, por si tiene un problema doloroso que le esté provocando un estrés interno del que intenta huir mediante estereotipias.

Si este artículo te ha ayudado a comprender mejor a tu caballo déjanos tu voto.

 

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