El poni

El poni

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En este artículo vamos a contarte todo lo que deseas saber sobre los ponis.

Seguro que hay muchas curiosidades que desconocías, y que a partir de ahora te harán mirar a los ponis con otros ojos. Empezamos.

¿Qué es un poni?

El poni, ese pequeño gran caballo.

Pero, ¿qué es un poni?.

La respuesta más sencilla es que un poni es un caballo pequeño.

Y en principio, así es.

Pero cuando intentamos concretar “pequeño”, ya no es tan fácil.

Los distintos organismos que regulan el mundo ecuestre no terminan de ponerse de acuerdo cómo de pequeño debe ser un caballo para ser considerado poni, y hubo diferencias de opinión durante muchos años.

En la actualidad, la Federación Ecuestre Internacional (FEI) considera poni a cualquier caballo que mida menos de 148 centímetros a la cruz.

Por otro lado, casi todos los ponis tienen una apariencia física peculiar que hace que no pienses que es un caballo pequeño.

Un poni suele tener un aspecto diferente: las patas son algo más cortas en proporción con el resto del cuerpo, que es un poco más largo. Tiene unas crines más abundantes y no tan largas como los caballos y el cuello es algo más grueso.

También suelen tener el pelo del cuerpo más tupido y abundante, lo que les permite tolerar mejor el mal tiempo. Finalmente, la frente es más ancha, al igual que los huesos del cuerpo, y cuentan con unas orejas pequeñas y afiladas.

De hecho, hace miles de años el caballo que vemos hoy era en realidad de talla inferior a 150 centímetros a la cruz, por lo que en cierto modo eran todos ponis, :-).

Con el tiempo y una cuidadosa selección fueron surgiendo las razas de caballos que conocemos hoy, y se fue aumentando sensiblemente su altura.

El poni es además un animal rústico, resistente y bastante fuerte en proporción a su tamaño.

En este vídeo puedes ver una manada de ponis disfrutando de una carrera en grupo:

Naturalmente no todos los ponis encajan en esta descripción, los hay que son realmente pequeñas copias de un caballo, pero son los menos. También hay ponis con unas crines realmente espectaculares. Y por supuesto, de capas diferentes a la pía.

ponis de distintas capas

¿Hay razas de ponis?

Pues así es, al igual que en el caso del caballo, en el poni existen diferentes razas, cada una con sus peculiaridades.

Actualmente hay registradas unas 55 razas de ponis. No son tantas como de caballos, pero son bastantes.

La más conocida es el poni de Shetland, llamado así porque es originaria de la isla escocesa de igual nombre. Es además de los más pequeños: solo mide entre 90 y 110 centímetros de alzada. Y por si no fuera suficientemente pequeño, existe la variedad Mini-Shetland.

Se pueden encontrar en muchas capas, y es frecuente que sean de manto pío. Esta raza se desarrolló en una zona de clima inhóspito, por lo que tiene algunas adaptaciones al frío, como un manto espeso y áspero en invierno (aunque en verano muda y tiene un pelo suave y más fino), unas crines y cola muy tupidas, y unos ollares grandes que le permiten calentar el aire antes de respirarlo.

Como en su lugar de origen el terreno es abrupto y pedregoso, mueven las patas de un modo característico, manteniendo tanto el tercio posterior como el anterior rectos cuando caminan. Son rápidos y ágiles.

En España destacan el asturcón y el poni gallego, animales muy rústicos que se valen por sí mismos en la montaña. Y también contamos con el pottoka y el garrano, entre otros menos conocidos.

Razas autóctonas de ponis españoles

Otras razas populares

Poni Galés

Es un poni muy resistente, y es la base de otras razas de poni ingleses, donde son muy populares. Eran muy utilizados como medio de transporte por pastores y cazadores. Actualmente son muy apreciados como animales de silla.

Mide hasta 134 centímetros a la cruz, y se puede ver en cualquier color excepto la capa pía. Tiene unos pies fuertes que rara vez dan problemas.

Poni Dalés

Este pequeño gran poni puede alcanzar los 144 centímetros a la cruz. Es un animal poderoso capaz de arrastrar hasta cien kilos, lo cual supera su propia envergadura.

Muy trabajador, era utilizado para cargar mineral desde las minas de plomo inglesas hasta las zonas portuarias. También era muy apreciado para usos militares debido a su resistencia, calidad y fortaleza de cascos.

Sus pies son muy duros, y tiene unas abundantes y elegantes cernejas. La capa más frecuente es la negra, lo cual no es muy habitual en ponis. También hay ejemplares castaños y bayos, y ocasionalmente pueden ser tordos.

Poni de Islandia

Con un papel fundamental en el desarrollo de la isla desde hace cientos de años, el poni islandés mide de 125 a 134 centímetros.

Se crían a menudo en condiciones semi salvajes, y apenas tienen influencia de otras razas debido al aislamiento del país de origen.

Son extremadamente rústicos y soportan temperaturas muy bajas en invierno, por lo que es habitual que se mantengan como ganado de carne, además de su habitual uso en carreras y exhibiciones.

Tiene unos pies fuertes y muestra una gran seguridad y agilidad en terrenos difíciles. En cuanto a los colores, presenta todas las capas posibles, incluida la capa negra.

Pero quizá lo más sorprendente de esta raza es que en invierno ¡puede comer arenques!.

Poni New Forest

La talla de este poni va de los 122 a los 144 centímetros. Muchos aun viven todo el año al aire libre en estado semi salvaje en Inglaterra. La capa más habitual es castaño, bayo y tordo y no se admite la capa pía.

El New Forest es un poni muy apto para los paseos campo a través, debido a su peculiar medio galope. Su carácter dócil lo hace fácil de manejar, y son capaces de transportar a una persona adulta.

Poni Fell

El poni Fell es bastante grande, alcanzando hasta 142 centímetros a la cruz. Es originario de Inglaterra, como otras muchas razas de poni, y era usado en sus comienzos para realizar trabajos duros como cargar mineral desde las minas hasta los puertos, al igual que su pariente el poni Dalés, aunque es mucho más ligero y trotador que éste. También era muy popular para llevar a cabo trabajos en el campo.

No en vano el estándar lo define como «duro como el acero».

Poni Fell

Como otros ponis, cuenta con cascos duros aptos para terrenos pedregosos, y pobladas cernejas. Destacan además su larga cola y pobladas crines. Los colores más populares son el negro, castaño, bayo y tordo. No debe presentar marcas blancas aunque se admite una estrella.

Es la base del moderno poni Hackney.

Poni Connemara

Raza de origen irlandés, el poni Connemara es un poni grande (entre 132 y 144 centímetros) y muy bien proporcionado, por lo que en este caso sí asemeja un caballo de poca altura. Se usaron en sus orígenes para duros trabajos de granja, donde destacaba por su rusticidad, resistencia y prolificidad.

Poni Connemara tordo

Es un animal rápido y muy hábil saltando, y tiene un carácter especial y un paso muy seguro. Por esto es habitual su empleo en competiciones, en las que ofrece muy buenos resultados.

Se presenta en distintas capas, destacando el tordo, negro, bayo y castaño, pero nunca en capa pía.

Poni de los Fiordos

Raza de origen noruego, tiene algunas características peculiares que lo hacen inconfundible: la capa es lobera en todos los tonos posibles, tiene «rayas de cebra» en las extremidades, y presenta raya de mulo en la línea dorsal.

La crin se suele recortar en cepillo, con lo que se ve una cresta de dos colores, la base es rubia, y las puntas son de color negro (continuación de la raya de mulo).

Poni de los fiordos noruegos

Era el caballo de los vikingos, a los que acompañó en los barcos a la guerra y conquista de nuevos territorios, por lo que ha dejado su influencia en Inglaterra, Escocia e Islandia.

Su uso habitual, de todos modos, es como animal de granja, trabajando duro en lugares inaccesibles. Es también un gran animal de silla, muy apto para largas distancias. Tampoco se le da nada mal el arnés, tirando de grandes cargas en competiciones.

Su talla oscila entre los 132 y los 142 centímetros.

Poni Caspiano

Este poni lo es por su talla, de 102 a 122 centímetros, porque por su aspecto y cualidades es un caballo al 100%.

Las capas más habituales son el tordo, castaño y alazán. Cuenta con unos pies pequeños pero tan fuertes que no necesitan herrado.

Suelen portar la cola alta, de modo similar al caballo árabe, lo que les dota de gran elegancia en movimiento. Son rápidos para su tamaño, por lo que pueden competir con caballos de más alzada sin problemas.

Poni caspiano

Su carácter suave y amable y su reducido tamaño lo hacen muy apto para ser montado por niños pequeños.

Y si quieres saber cuáles son las razas de ponis miniatura, te lo contamos en este artículo.

¿Para qué se utilizan los ponis?

Actualmente el poni se destina sobre todo a paseos recreativos. También es frecuente verlo en la enseñanza de la equitación para niños.

Pero antiguamente era común su empleo como animales de carga, ya que debido a su fortaleza y resistencia podían llevar todo tipo de mercancías. También destacaban en labores agrícolas y de granja e incluso era frecuente su uso militar.

Por supuesto, los ponis pueden realizar y participar en todas las disciplinas ecuestres, existiendo una categoría específica para ellos. Y dentro de esa categoría, hay distintas clases según la alzada.

Aquí puedes ver un vídeo de un entrenamiento con ponis para concursos de salto libre:

Además, también hay una disciplina especial solo para ponis, los llamados “Pony games” (juegos con ponis).

Tienen un reglamento específico aprobado en España para organizar las competiciones (puedes consultarlo completo aquí), y aunque están pensados para niños, puede participar cualquier jinete.

Un árbitro se ocupa de vigilar el cumplimiento de las reglas. Lo más importante es el compañerismo y el juego limpio.

Los Pony games se desarrollan en un terreno amplio y llano, de arena o hierba, y a menudo se juega en equipos de cuatro participantes más un sustituto, aunque hay otras posibilidades. Cada equipo dispone de un pasillo propio delimitado en el terreno del juego, donde debe resolver el reto que se le plantea. La diversión y el compañerismo mientras se monta a caballo están asegurados.

Gana el que sea capaz de resolver el juego lo más rápido posible, pero sin cometer faltas. Este punto prima sobre la velocidad, por lo que ante todo hay que ser ágil y preciso.

¿Cómo se cuida un poni?

Los ponis requieren algunos cuidados especiales en relación con el caballo, y debes conocerlos para poder atender a tu poni lo mejor posible.

Una particularidad de los ponis es su glotonería. Mientras un caballo dejado en libertad en un pasto tiende a comer aproximadamente el 2% de su peso al día, los ponis llegan a comer el 3,4% de su peso al día en hierba.

Si de promedio pesan sobre 100 kilos, eso hace un total de ¡¡casi 3,5 kilos de hierba diarios!!. Si el pasto es de poca calidad, comen aun más.

Esto es importante, porque el comer en exceso implica aumento de peso constante, lo que conlleva obesidad. Y lo que es peor, un elevado riesgo de padecer laminitis o infosura, una enfermedad muy grave de los cascos que está muy relacionada con el régimen de alimentación.

Por lo tanto, dejar a un poni en el pasto 24 horas es una práctica de manejo arriesgada. Es preferible mantenerlo en zona sin pasto o en la cuadra la mayor parte del tiempo, permitiendo que consuma alimentos de baja calidad energética en ese espacio, y que paste unas 3 o 4 horas al día.

Aunque son listos, y a menudo aprenden a comer más deprisa las horas que disponen de verde, y por lo tanto el peso no llega a controlarse del todo bien.

Si quieres saber más detalles sobre el asunto del control de la alimentación en ponis, tienes un interesante artículo aquí.

También es importante que sepas que debido a que tienen un intestino más corto que los caballos, están más predispuestos a la impactación: sus heces son más secas y pueden tener problemas para expulsarlas. También tienen una mayor incidencia de cólicos que sus hermanos mayores.

Suministrarles hierba fresca, y humedecer el grano y el pienso en caso de que se lo des, puede ayudar a prevenir este problema.

En cuanto a los accesorios, sirven los empleados para caballo en relación con los cuidados y manejos cotidianos. Solo tendrás que elegir accesorios especiales en lo relativo a la monta, midiendo muy bien la zona anatómica correspondiente para no cometer errores, y vigilar bien la talla que seleccionas en caso de que le quieras comprar una capa.

Un asunto importante en relación con el cuidado de un poni es el manejo de los cascos.

Los cascos de un poni crecen aproximadamente un centímetro al mes, por lo que si se mueve poco o nada y no se recortan, crecerán de modo constante enrollándose sobre sí mismos hasta hacer imposible que pueda andar.

Casco de caballo en babucha

Casco con sobrecrecimiento por falta de cuidados

Por lo tanto hay que mantener contacto con una persona especializada que recorte y lime regularmente, cada 6-8 semanas, los cascos de tu poni. Según el terreno en que se mueva y el ejercicio que haga, es el profesional el que te indicará si es necesario que lleve herraduras o puede pasar sin ellas.

En el día a día hay que revisar habitualmente la palma de cada casco (la parte de apoyo en el suelo), para comprobar que está limpia y sana.

En caso de que se vea inflamada, con mal olor, o que el poni no quiera apoyar o muestre cojera, es importante atenderlo cuanto antes y llamar a un veterinario. Al igual que en el caballo, el digestivo y los pies son los puntos débiles de este animal.

Ahora ya conoces las principales cualidades de este pequeño gran caballo. Si quieres saber más sobre cómo cuidar a tu poni o elegir los mejores accesorios para él, no dejes de visitar nuestro blog.

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