El caballo2019-07-06T21:30:31+02:00

El caballo

Aunque a todos nos resulta conocido este animal, ya que lleva acompañando a la humanidad desde hace miles de años, en realidad seguro que hay muchas cosas que desconoces sobre él.

En Territorio Caballo queremos que aprendas todo sobre el caballo y su mundo. Y para ello te ofrecemos diversos artículos con mucha información sobre este fabuloso animal.

¿Quieres saber más?, pues sigue leyendo.

¿Qué es un caballo?

El caballo, o Equus ferus caballus (nombre científico), es un animal mamífero y herbívoro (se alimenta principalmente de hierba) de gran tamaño que apoya todo su peso sobre un solo dedo,que está recubierto por una pezuña o casco, y tiene un sistema digestivo complejo pero que solo consta de un estómago (lo que lo diferencia de los rumiantes, que tienen varios estómagos).

Una de las principales características del caballo y que lo diferencia claramente de otros grandes herbívoros es precisamente la estructura de sus pies: se desplaza apoyándose tan solo en un dedo.

Al evolucionar, los herbívoros han ido perdiendo dedos. Muchos presentan cuatro dedos, pero cargan el peso sobre dos, siendo los otros dos dedos accesorios. Este sería el caso de vacas, cabras y ovejas, por ejemplo.

En el caso del caballo, todos esos dedos se han atrofiado, y el único funcional es el tercer dedo, que se ha desarrollado enormemente.

Y al igual que los otros grandes herbívoros, tiene ese dedo recubierto de un fuerte estuche córneo cuya misión es proteger dicho dedo.

En el caso del caballo ese estuche córneo, pezuña o casco, tiene una estructura muy peculiar y exclusiva. Te contamos más detalles.

¿Cómo es el casco de un caballo?

El casco del caballo es una estructura compleja y muy importante. En esta imagen puedes cómo se nombran las distintas partes si lo miramos por la palma o zona por donde apoya el pie en el suelo:

En esta otra imagen puedes ver cómo se denominan las distintas partes del casco de un caballo cuando tiene el pie totalmente apoyado en el suelo, es decir, en una vista dorsal. Es importante conocer estos términos para poder entender a qué se refiere el herrero cuando te explique cómo cuidar los pies de tu caballo.

Crece de modo constante en torno a un centímetro al mes, y esa es la razón por la que si no desgasta lo suficiente de modo natural, debe ser recortado y cuidado por un profesional periódicamente. Lo más habitual es revisar los pies del caballo cada 6-8 semanas.

En principio es una estructura fuerte y bien diseñada, pero es al tiempo el punto débil de este animal. Y es que si un casco tiene un problema, el caballo tiene un gran problema.

Las alteraciones del casco son habituales y variadas, unas con mejor pronóstico que otras, pero invalidan al animal debido a que a menudo son dolorosas y le dificultan el movimiento.

El caballo se desplaza muchos kilómetros al día para consumir hierba y otros alimentos, por lo que si está cojo, debido a su gran peso, ve notablemente reducida su  movilidad y por lo tanto su supervivencia peligra.

Hay razas con cascos más fuertes, y razas más delicadas en este aspecto. El ejemplo perfecto es el poni, la mayoría de las razas de poni tienen unos cascos realmente duros y resistentes.

Un mal manejo tiene también una influencia definitiva en los problemas de casco: la nutrición inadecuada, recortes insuficientes o mal hechos, ejercicios en terrenos poco adecuados, herraduras mal puestas, etc. pueden determinar la diferencia entre un casco sano  y uno enfermo.

Así que si quieres aprender cómo cuidar correctamente los cascos de tu caballo, echa un vistazo a este artículo.

¿Cuál es la diferencia entre yegua y caballo?

Quizá sea obvio para muchos, pero hay otros que se hacen esta pregunta.

Caballo es el término genérico para designar a la especie, y también el término específico para el macho de dicha especie.

En algunos países al caballo sin castrar se le conoce como garañón. En otros muchos, el garañón es un tipo de burro (macho) usado para la cría.

Y yegua es el concepto que se emplea para nombrar a la hembra de la especie. Que también  puede ser llamada jaca.

Aunque también se denomina jaca al caballo (o yegua) que no supera el metro y medio de alzada.

Y a veces, según la geografía, se conoce como jaca al caballo castrado que lleva la cola cortada y se emplea para trabajar en el campo con el ganado, independientemente de su altura.

Parece que después de todo la pregunta no era tan sencilla, :-).

Y ya que estamos aclarando conceptos, por si te lo preguntas, el potro es el caballo joven, hasta aproximadamente los cuatro años de edad, momento en que cambia la dentadura a la de un ejemplar adulto.

¿Cómo es la vida de los caballos?

En la actualidad muchos caballos viven en sistemas de estabulación con movilidad controlada, pasando mucho tiempo en cuadras y con acceso limitado a zonas exteriores más o menos amplias, pero con la movilidad restringida mediante vallados o pastores eléctricos.

Mantener un caballo estabulado durante largos periodos de tiempo puede dar lugar a la aparición de los temidos vicios de cuadra, debido a lo antinatural de este modo de manejo.

Pero también existen muchos sitios donde los caballos viven en estado semisalvaje, formando manadas que se mueven con libertad por amplios terrenos y llevando a cabo las conductas naturales propias de la especie.

Esas manadas tienen una manera concreta de organizarse.

Están formadas por un grupo de yeguas de distintas edades, siendo las mayores las que tienen  más responsabilidades en el cuidado de la manada, ya que por su experiencia reconocen más fácilmente cualquier peligro o depredador, saben estrategias para defender a los potros y tienen un amplio conocimiento del terreno por donde se mueven, pudiendo conducir a los demás caballos a las zonas con mejores pastos y acceso a agua durante todo el año.

Luego hay un semental, cuyo único cometido es básicamente reproducirse,  aportando lo mejor de sí a los nuevos potros.

Después existe un grupo más o menos numerosos de caballos jóvenes que rondan el puesto del semental, pudiendo llegar a organizar peleas por conseguirlo.

En este vídeo puedes apreciar una manada de caballos salvajes donde hay ciertos roces entre machos:

Y los potros nacidos ese año y de años anteriores que permanecen  junto a sus madres hasta que aprendan todo lo necesario para valerse y defenderse por sí mismos.

Las manadas de caballos pueden componerse hasta de 600 individuos, aunque normalmente suelen ser más pequeñas, todo depende del tamaño de su territorio y de la capacidad de éste para proporcionar suficiente alimento y agua a sus integrantes.

En este vídeo puedes ver una pequeña manada de caballos disfrutando de una poza:

En cuanto a su sistemas de defensa frente a depredadores, cuando los caballos son atacados por animales cazadores, como lobos o grandes felinos, se colocan formando un gran círculo con las cabezas hacia el exterior y los cuartos traseros hacia el interior. Y en ese círculo se sitúan los potros, totalmente protegidos por sus mayores.

Rara vez un depredador intenta penetrar ese círculo, pues el riesgo de lesiones mortales es muy alto.

Prefieren vigilar y sorprender a la manada desprevenida para asustarla y dispersar a los caballos, pudiendo así centrarse en el más lento o viejo o enfermo, que tendrá que defenderse por sí solo al haberse separado del grupo.

Por esta razón los caballos disponen de otras estrategias de conducta para protegerse.

Es habitual que mientras unos pastan, otros permanecen con la cabeza alta, así pueden ver (y oler) desde gran distancia la presencia de cazadores.  Se van turnando unos y otros, y así el que come puede hacerlo con tranquilidad.

Lo mismo hacen a la hora de dormir. Unos vigilan mientras otros descansan.

En cuanto a sus rutinas, dedican mucho tiempo a comer. Pastan de un modo característico, avanzando  un paso con una mano, mordisqueando la hierba de su gusto, avanzando otra mano, volviendo a mordisquear, y así durante horas.

Por ello, el comer toda su ración en un comedero fijo y de una sola vez no les resulta muy natural. El caballo camina mientras come.

También dedican cierto tiempo a las relaciones con otros caballos, mediante contacto físico, rascados mutuos, juegos (especialmente  los animales más jóvenes), carreras y comunicación corporal, que es muy amplia y sirve para dar a conocer al resto del grupo cómo se siente el caballo en cada momento.

Esta conducta de relación es muy importante para que el caballo sepa comportarse junto a otros caballos. Al interactuar aprende qué puede hacer y qué no, y aprende también a convivir.

Los potros que se han criado en aislamiento o que solo han conocido a su madre suelen ser caballos con una pésima habilidad de relación y un miedo muy profundo hacia otros caballos, a los que suelen atacar intensamente.

Es importante criar a los potros en yeguadas para que su conducta con otros caballos una vez sean adultos sea tranquila y amable.

De lo contrario podemos encontrarnos con un caballo que es imposible de manejar cuando se encuentra con otros de su especie porque se ponga muy violento.

Corregir eso en un animal adulto es muy complejo, además de peligroso por lo grandes que son y el posible alcance de coces y mordiscos a quien esté cerca.

¿Por qué es peligroso acercarse a un caballo por detrás?

La anatomía de su cabeza está también diseñada para este mismo fin, el de anticiparse al ataque de los depredadores.

Los caballos tienen unos ojos grandes y con una buena visión, colocados a ambos lados de la cabeza, en lugar de hacia el frente, como en el perro o las personas.

Esta colocación de los ojos les permite tener una gran visión periférica de hasta 300 grados, con solo dos puntos ciegos: la frente, y el trasero.

Es decir, un caballo no ve todo aquello que se encuentra en el espacio que hay justo delante de su frente, o justo detrás de sus cuartos traseros.

Y esta es la razón por la que acercarse a un caballo por detrás es peligroso, sobre todo si está descansando.

De modo reflejo, si nota contacto en la grupa y no ha visto qué es lo que le está tocando, soltará una coz casi con total seguridad por si se tratase de un depredador que intenta cazarle.

Por lo tanto, para aproximarse a los caballos, tanto si son desconocidos como viejos compañeros, es muy importante que lo hagas por un sitio por donde te vean, o si no es posible, que le avises de tu presencia antes de aproximarte: silba, canturrea, habla mientras te acercas.

Así el caballo te localizará con las orejas (que son muy móviles  y sensibles) y si lo cree necesario, girará un poco la cabeza para poder verte y comprobar que no eres peligroso. Entonces no habrá inconveniente en que te acerques por detrás.

¿Los caballos duermen de pie?

Los caballos, dentro de sus patrones de conducta normales, dedican bastante tiempo a dormir.

Pero a diferencia de las personas o de los perros o gatos, no duermen varias horas de un tirón para permanecer activos el resto del día.

Eso les expondría a ser presa fácil de los depredadores.

Por lo tanto lo que hacen es dedicar pequeños intervalos cada pocas horas a descansar o dormir, hasta sumar el suficiente número de horas de descanso al día para estar sanos.

Cuando están  muy relajados y se sienten seguros, es frecuente que los caballos se acuesten en el suelo para dormir, llegando incluso a tumbarse de lado. Pero no permanecen así demasiado tiempo.

Cuando solo descansan un rato o no se consideran totalmente seguros, los caballos están  preparados para dormir de pie.

La articulación de la rodilla del caballo cuenta con una estructura muy especial que le permite bloquearse en determinada posición. De ese modo, puede relajar todo el cuerpo sin caerse.

Así que cuando ves que un caballo tiene una pata trasera recta, y la otra levantada apoyando solo la punta del casco en el suelo, el cuello a medio bajar y los ojos entornados, ¡¡está durmiendo!!.

Cuidado entonces si tienes que acercarte a él. Si no corre prisa, es mejor esperar, no duermen  mucho rato seguido.

Si es necesario que te aproximes, procura seguir el consejo que te dimos más arriba independientemente de por qué ángulo te acerques: si se sorprende con tu contacto  mientras duerme, podría tener una respuesta agresiva. Y como no cierran los ojos del todo, tú podrías no darte cuenta de que no te está viendo.

¿Para qué se usan los caballos?

Actualmente todos tenemos en mente que el caballo es un animal que se emplea para montar en un centro hípico, haciendo doma o salto, o para dar paseos por el campo o la playa.

Pero el caballo es un animal que lleva miles de años al lado del hombre, y ha tenido una influencia decisiva en nuestra evolución y avance a nivel civilización.

Inicialmente el caballo era una codiciada pieza de caza. Con el tiempo y el proceso de domesticación, el consumo de su carne pasa a un segundo plano (siendo incluso tabú en algunas culturas), y se valora sobre todo su fuerza, resistencia y velocidad para servir como animal de utilidad.

El uso más corriente y productivo se ha llevado a cabo en la agricultura, donde los caballos eran empleados para tirar del arado que remueve la tierra y la deja apta para sembrar. También para arrastrar carros donde se transportan todo tipo de mercancías, agrícolas, minerales, productos de la ganadería, barricas de vino y cualquier otra cosa que se te pueda ocurrir.

El siguiente uso en el que el caballo ha destacado más a lo largo de la historia es el militar. Los caballos han acompañado al hombre en prácticamente todas las guerras, que han sido muchas, durante cientos de años. Cargaban jinetes, material bélico, maquinaria de guerra y pertrechos para los soldados.

Su presencia era tan importante que a menudo se consideraba que el ejército que tenía  mayor caballería (soldados a caballo) era el que partía con mayor ventaja en la batalla, y tenía por tanto más opciones de alcanzar la victoria.

Incluso durante la Edad Media se llegaron a seleccionar tipos de caballos específicos para la guerra. Eran animales grandes y poderosos, muy fuertes, preparados para cargar a los caballeros que los montaban, que solían portar pesadas armaduras de hierro.

Otro  uso destacado del caballo ha sido para la realización de partidas de caza. En este caso su empleo era más limitado, pues este tipo de actividad se ha venido asociando  más comúnmente con la nobleza y la realeza, y no estaba al alcance de todo el mundo por cuestiones de legalidad y propiedad de las tierras y de los animales salvajes que en ellas habitaban.

También era popular su uso en torneos y exhibiciones de habilidad.

Y en muchos lugares del planeta, además de como medio de transporte (montados o tirando de carros con personas a bordo), se usaban (y se usan actualmente) para pastorear y cuidar ganado, sobre todo en lugares con amplias extensiones de terreno.

En la actualidad estas funciones han desaparecido en su mayoría, pero el caballo se ha incorporado a otras muchas, en las que formando un equipo con su jinete, demuestra su gran versatilidad.

De sobra es conocido el uso de caballos en exhibiciones de doma clásica y concursos de salto. También es popular para otro tipo de concursos en los que se demuestra la habilidad de jinete y caballo en disciplinas diversas, como el rodeo y la charrería, entre otras. Hay competiciones de velocidad en los hipódromos, y de resistencia y campo a través en la disciplina de raid o enduro.

También existen los Poni games, cada vez más populares, y deportes que se juegan a caballo, como el polo.

Y en muchos lugares del planeta donde los usos agrícolas tradicionales persisten, su empleo en la labranza, el transporte de personas y mercancías y en el pastoreo es algo habitual y su trabajo tiene un valor incalculable para sus propietarios.

Tampoco podemos olvidarnos de los caballos que realizan labores de policía en zonas rurales de difícil acceso para vehículos y en zonas urbanas, los caballos que llevan turistas en calesas, los que se emplean en la disciplina del rejoneo frente a toros bravos, los que participan en concursos de arrastre, los que participan espectáculos artísticos o circenses y los utilizados en hipoterapia.

Como verás, el caballo se ha utilizado y se utiliza en la actualidad para casi cualquier actividad que te puedas imaginar.

¿Cuál es el equipamiento que necesita un caballo?

Para manejar un caballo y practicar la equitación es necesario un equipo básico, que se puede ir ampliando o adaptando según se adquiere experiencia o se aprende una disciplina más especializada.

En Territorio Caballo te ayudamos a elegir tu equipamiento para equitación básico, con el que podrás iniciarte en el maravilloso mundo de la hípica y el cuidado integral del caballo sin preocupaciones.

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Algunos datos fisiológicos del caballo

Y no puede faltar en este artículo algunos datos importantes para cualquier propietario o amante del caballo.

La gestación de la yegua dura once meses. El potrillo es capaz de levantarse y caminar a los pocos minutos de nacer, y puede amamantarse de su madre hasta 12 meses.

La temperatura normal de un caballo, medida vía rectal, es de 37-38º C. Y las pulsaciones por minuto oscilan entre 23 y 70 (promedio 44), siendo 12 el número de respiraciones por minuto, todo esto en reposo.

Y cómo curiosidad, un caballo de 500 kilos puede orinar ¡hasta diez litros al día!.

El peso de un caballo adulto puede oscilar entre los cien kilos o menos de un poni pequeño hasta los más de mil kilos que pesan algunos caballos de tiro.

El potro termina de cambiar la dentadura de leche por una definitiva sobre los cuatro años de edad, momento en que se le considera adulto. Tiene solo 24 dientes de leche.

Y el caballo adulto tiene 40-42 dientes, donde 12 son incisivos, 4 son caninos o colmillos (aparecen a los cuatro años, y son de gran tamaño en el caballo, pero pequeños o incluso ausentes en la yegua), 12-14 son premolares y otros 12 son muelas planas adaptadas a masticar hierba.

El hueco que queda entre los colmillos y los premolares se denomina diastema, y es el lugar donde encaja el freno.

Los incisivos presentan en su superficie de desgaste un dibujo que va evolucionando conforme pasan los años, y ese dibujo permite aproximar con bastante certeza la edad del caballo. El cambio de forma en la sección de esos incisivos también es indicador de la edad del animal: al principio es un óvalo alargado, luego se redondean, y finalmente tiende a ser triangular.

Es por esto que se les mira con detalle la boca a los caballos en una compra-venta: para asegurarse de que tienen la dentadura en buen estado, y para conocer su edad real.

Los problemas de dientes son la causa más frecuente del caballo que es “mal comedor”, ya que tiene dolores en la boca que le llevan a masticar lo  menos posible.

Los caballos suelen vivir hasta los 25 años, aunque no son raros los que llegan a 30. Normalmente se montan hasta los 20 años aproximadamente, ya que a partir de esa edad los dolores articulares asociados al envejecimiento hacen que sean reacios ante el jinete.

¿Cómo se pesa un caballo?

La respuesta sencilla es que existen básculas para pesarlos. Constan de una plataforma metálica a nivel de suelo con tamaño suficiente para que puedan caminar y colocarse sobre ella, conectada a unos sensores que detectan el peso y lo marcan en un panel.

Pero en muy pocas ocasiones se tiene acceso a una báscula que pueda admitir un caballo sobre ella. Por lo tanto, si necesitas calcular el peso de tu caballo o de tu poni, hay que usar otras técnicas más asequibles, aunque no son tan precisas.

Tendrás que averiguar el peso de tu caballo para poder administrarle tratamientos veterinarios, tanto preventivos como curativos. También es muy necesario para valorar si está en un peso adecuado, y en caso de exceso, para poder medir el resultado de la dieta de cara a hacerle adelgazar.

En cualquier caso, es importante saber hacer un reconocimiento sencillo para saber si tu caballo tiene un peso correcto, o está por encima o por debajo del mismo, independientemente de la cifra exacta de dicho peso.

Así que puedes palpar a tu caballo para valorar si está bien de peso o no. Se empieza por la zona media del tórax. Si hay que presionar mucho para notar las costillas o no se notan en absoluto, el caballo tiene sobrepeso. Si se ven a simple vista, está demasiado delgado.

Luego se puede palpar la zona de la espalda/paletilla. Si cuesta notar el saliente óseo que la recorre de lado a lado, hay exceso de peso.

Seguimos por la crinera. Si se ve abultada o demasiado carnosa, es que hay mucha grasa acumulada. También tiende a acumularse el exceso de grasa de modo visible en la base de la cola. Si se notan abultamientos en estas zonas, es que el caballo está obeso.

La obesidad en caballos es importante por la misma razón que lo es en humanos o en otras especies animales: está asociada a múltiples problemas de salud.

Sin embargo, hay razas con más facilidad para poner kilos (y más dificultad para adelgazar) e individuos propensos a ganar peso con una alimentación moderada.

Para poder tener una valoración aproximada del peso de tu caballo, puedes hacer lo siguiente:

Mide el perímetro del tórax a la altura de la cruz con una cinta de sastre

Mide la distancia entre la punta del hombro y la punta de la nalga. Esa es la longitud corporal.

Aplica la siguiente fórmula:

El peso de tu caballo (en kilogramos) es igual a  (2 x Perímetro Torácico en cm) x Longitud Corporal en cm / 11.877

Otra fórmula que puedes usar, midiendo la altura a la cruz:

Para razas de silla, según su estado fisiológico,

Yeguas de vientre: el peso (en kg) es igual a (5’2 x perímetro torácico) + (2’6  x altura a la cruz) – 85. La cifra obtenida puede errar en más/menos  25 kg

Caballo en crecimiento: el peso (en kg) es igual a  (4’5 x perímetro torácico) – 370. El resultado da un error de más/menos 23 kg.

Caballo para trabajo (castrado, semental o yegua): el peso es igual a (4’3 x perímetro torácico) + (3 x altura a la cruz) – 785, con un error de más/menos  26 kg.

Para razas pesadas, sin distinciones,

El peso del caballo (en kg) es igual a  (7’3 x perímetro torácico) – 800, el resultado puede tener un error de más/menos 28 kg.

Con estas indicaciones puedes  medir regularmente el peso de tu caballo, y junto con la valoración de su condición corporal, saber si está en su peso correcto o si está respondiendo bien a la dieta, en caso de que intentes que suba o baje de peso.

¿Quieres saber más cosas sobre los caballos?, en Territorio Caballo te lo contamos todo acerca de los caballos en nuestro blog.

Los mejores productos para cuidar los cascos del caballo

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