Una vez tienes claro qué tipo de silla quieres, ahora hay que elegir el tamaño adecuado.

Curiosamente las tallas disponibles para cada silla no guardan tanto relación con el tamaño del caballo como con la altura del jinete.

Y es que las sillas comerciales están fabricadas pensando en un caballo “promedio”.

¿Cuál es la talla de las sillas de montar?

En principio se considera que por un lado las sillas actuales son flexibles y pueden adaptarse a distintas anchuras de tórax Y por otro la cincha se puede cambiar en todas las sillas, con lo que eligiendo una cincha más corta o más larga podremos adaptar cualquier talla de silla a cualquier caballo.

A la hora de la verdad esto no es del todo cierto para algunos caballos, ya que la silla tiene muchas partes que deben acoplarse al cuerpo del caballo correctamente, y los caballos tienen  muchas variantes en lo que a su cuerpo se refiere.

En esos casos la mala adaptación de la silla se soluciona añadiendo accesorios que compensen ese mal ajuste, como protectores de cruz, pechos petrales, baticolas y otros dispositivos.

¿Qué forma tiene el dorso de tu caballo?

Lo ideal sería hacer una silla a medida para tu caballo, sobre todo si tiene un cuerpo algo peculiar.

Pero como esto no siempre es posible por los costes, intenta elegir la silla que se adapte lo mejor posible. Y luego valora si es necesario algún accesorio que compense lo que no se adapta del todo.

Para ello comienza observando la línea superior de tu caballo. La curvatura que hay entre la cruz y la grupa es diferente en cada animal.

Ponte a una cierta distancia de modo que tengas los ojos a la altura del dorso y fíjate en la forma visible que hay entre la cruz y la grupa. Puede ser:

Recta

La cruz y la grupa tienen la misma altura, pero no hay apenas concavidad entre ambas, el dorso se ve plano. Se ve habitualmente en las mulas, pero también en algunos caballos. La silla que se adapta a esta línea dorsal es también recta, con barras que carecen de ángulo.

Con inclinación hacia delante

La grupa queda por encima de la cruz. La silla tiende entonces a irse hacia delante. Se compensa añadiendo almohadillado en la parte delantera de la silla para ponerla a nivel.

A nivel

La cruz y la grupa quedan a la misma altura, con un espacio cóncavo entre ambas. Es la forma más corriente y a la que se adaptan las sillas estándar.

Cuesta abajo

La curvatura entre la cruz y la grupa es muy acentuada, el caballo parece “hundido”. Se ve en caballos viejos.

La silla no se sitúa correctamente en su sitio debido al exceso de curvatura. Hay que colocar cojines para rellenar el espacio de más.

Así que como te puedes estar imaginando, la silla que mejor se adaptará a tu caballo es la silla hecha a medida.

Eso sería lo ideal, pero quizá el coste te resulte demasiado elevado. Una silla hecha a mano y a medida seguramente no baje de los mil quinientos euros. El precio variará mucho en función del modelo de silla encargado y de la calidad de los materiales empleados.

Si decides pedir una silla a medida, no tendría mucho sentido recortar en calidad de materiales, ya que estos determinan en gran medida cómo se ajustará la silla una vez tenga cierto uso (todos los materiales tienden a ceder) y su durabilidad.

Una silla de buena calidad con unos pocos cuidados durará muchos años, así que la inversión merece la pena.

Tamaños de cincha

Pero si finalmente optas por una silla ya hecha, la medida necesaria para tu caballo viene dada por su perímetro torácico. Puedes medirlo fácilmente con un cordel.

Rodea todo el tórax colocando la cuerda un poco por detrás de los codos, donde iría la cincha, y mide el resultado.

Con esa medida ya sabes cuánto diámetro tiene que abarcar la silla más la cincha correspondiente.

Los tamaños de cincha más habituales son:

Para caballos de menos de 1,60 cm a la cruz: 100-115 cm de cincha

Para caballos de entre 1,60 y 1,65 cm: 125 cm

Caballos de 1,65 a 1,75 cm: 135 cm

Caballos de más de 1,75 cm a la cruz: 1,45 cm

Tallas de sillas de montar

Las tallas de las monturas para caballos vienen en pulgadas. Una pulgada son 2,54 centímetros, por lo que para saber la medida debes multiplicar las pulgadas de la talla por 2,54.

Y ese número se corresponde aproximadamente con la medida en centímetros de tu fémur. El fémur es el hueso largo de la pierna que va desde la cadera hasta la rodilla.

Así que te sientas bien posicionado en una silla corriente, y colocas una cinta métrica en el principio del muslo. Y la llevas hasta justo antes de la rodilla. Esa medida te servirá para conocer la talla de la silla que se adapta a ti.

Combínalo con tu altura y tendrás la silla adecuada. Si dudas entre dos tallas, elige siempre la superior.

Medidas de la silla de montar inglesa

Según tu altura

Menos de 1,40 m, silla de 15” (38 cm de asiento)

1,40 a 1,50 m, silla de 15,5” (39,37 cm de asiento)

1,50 a 1,60 m, silla de 16” (40,64 cm de asiento)

1,60 a 1,67 m, silla de 16,5” (41,91 cm de asiento)

1,67 a 1,75 m, silla de 17” (43,18 cm de asiento)

1,75 a 1,85 m, silla de 17,5” (44,45 cm de asiento)

Más de 1,85 m, silla de 18” o 19”

Según la longitud de tu pierna

Menos de 41 cm, silla de 15”

De 41,10 a 46,50 cm, silla de 16”

De 46,60 a 51 cm, silla de 16,5”

De 51,10 a 54,50 cm, silla de 17”

De 54,60 a 58 cm, silla de 17,5”

De 58,10 a 61 cm, silla de 18”

Más de 61 cm, silla de 19”

Medidas de la silla de montar occidental (vaquera, española, western)

Para elegir la talla de una silla occidental, puedes restar dos pulgadas a la silla inglesa, o ver la correlación entre la longitud de la pierna y las pulgadas/centímetros de asiento que te mostramos a continuación, y así conocer qué talla es la mejor que se adapta a ti.

Si dudas entre dos tallas, elige siempre la superior.

Menos de 42 cm de pierna, silla de 13” (33 cm de asiento)

De 42 a 47 cm de pierna, silla de 14” (36 cm de asiento)

De 47,10 a 50 cm de pierna, silla de 15” (38 cm de asiento)

De 50,10 a 54,50 cm de pierna, silla de 15,5” (39 cm de asiento)

De 54,60 a 58,40 cm de pierna, silla de 16” (41 cm de asiento)

Más de 58,50, silla de 17” o 18” (43 o 46 cm de asiento)

¿De qué material puede ser la silla de montar?

Finalmente tienes que elegir el material del que está hecho la silla. Básicamente hay dos opciones, de cuero o sintéticas (muchas son de imitación cuero).

Cuero

Las de cuero son muy duraderas, se amoldan con el uso al dorso del caballo, y lucen  mejor.

A cambio requieren cuidados regulares, hay que limpiarlas bien con jabón específico para cuero, y engrasarlas tras cada uso, así se mantendrán impecables mucho tiempo.

Su precio es notablemente superior a las sintéticas.

Sintéticas

Las sillas sintéticas apenas requieren mantenimiento. Con una limpieza regular tras su uso mediante una bayeta húmeda, la dejas secar al aire, y está lista.

La desventaja es que se ponen feas en uno o dos años de uso intenso, por desgaste en las zonas de rozamiento que levanta la primera capa de tejido sintético (dando marcas de distinto color), y que se van deformando con el tiempo, por lo que su duración a largo plazo es escasa. A cambio son bastante económicas.

Probando la montura para caballo

Cuando compras una silla para montar a caballo haces una inversión. Debe ser de una cierta calidad, pero sobre todo debe ser cómoda y adaptarse al jinete y especialmente al caballo.

Para valorar que la silla de equitación se ajusta correctamente a tu caballo tienes que probarla. Si resulta que no es adecuada, es posible devolverla.

Pero como debe estar en perfecto estado, para probarla coloca una sábana entre la silla y el lomo de tu compañero. Así no la mancharás ni se llenará de pelos, y podrás devolverla o cambiarla por un modelo más adecuado si es necesario.

¿Y qué debes mirar para saber qué tal es la silla que has comprado para tu caballo?.

Lo primero es colocarla correctamente en el lomo, y ajustar la cincha. Después te colocas detrás de tu caballo, y miras el canal. Debes poder ver la cruz a su través. En caso contrario la silla es demasiado pequeña o demasiado estrecha para el dorso de tu caballo.

Luego vas a la parte de la cruz, y trata de introducir tus dedos en el canal por ese lado de la silla. Deberían entrar tres o cuatro dedos. Si caben más, la silla es demasiado grande o demasiado ancha.

Si en cambio el borrén delantero queda muy cerca de la cruz, la silla es demasiado estrecha o pequeña.

A continuación tienes que fijarte en el modo en que las barras se apoyan sobre el lomo de tu caballo.  Deben estar correctamente asentadas sobre el dorso. Si la parte delantera o la trasera de las barras no apoya adecuadamente, es decir parte de las barras está en el aire, la talla de la montura no es la correcta para tu caballo.

Y esto es todo lo que necesitas saber sobre las tallas de las sillas de montar, ¿ya has elegido la tuya?. Si te hemos ayudado con esta información, déjanos tu voto.

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, promedio: 3.67 de 5)
Loading...